Por la Redacción
Revista Dominicana
Santo Domingo. — Bajo la consigna “Sin cañeros no hay azúcar”, cientos de trabajadores y trabajadoras de los bateyes dominicanos se preparan para movilizarse este martes 8 de julio frente al Palacio Nacional. La concentración, convocada por la Unión de Trabajadores Cañeros (UTC), la Coordinadora Popular Nacional (CPN) y el Bloque Popular Jesús Adón, busca visibilizar las históricas demandas de este sector olvidado que por décadas ha sostenido con sudor, sacrificio y trabajo forzado una de las industrias más lucrativas del país.
Una deuda histórica con los cañeros
Desde hace más de dos décadas, miles de trabajadores cañeros, hoy en su mayoría octogenarios, han venido reclamando su derecho a una pensión digna. Muchos de ellos llegaron a República Dominicana durante los gobiernos de Trujillo y Balaguer como parte de acuerdos bilaterales con Haití para suplir mano de obra barata al Consejo Estatal del Azúcar (CEA). A lo largo de décadas, trabajaron en condiciones infrahumanas, sin contratos formales, sin acceso a servicios médicos, sin prestaciones laborales y viviendo en bateyes marginados.
A pesar de que muchos cotizaron durante años al sistema de seguridad social o cumplieron con los requisitos legales para obtener una jubilación, el Estado dominicano ha negado de manera sistemática su derecho a recibir una pensión, violando con ello tratados internacionales sobre derechos humanos y laborales.
Desde el año 2013, la UTC ha encabezado múltiples caminatas, huelgas, vigilias y hasta huelgas de hambre frente al Congreso Nacional y el Palacio. En varias ocasiones, el Estado prometió pensiones mínimas para algunos cañeros, pero la mayoría aún espera. Muchos han muerto sin ver justicia. Hoy, la lucha persiste por los que aún viven y por sus familias que heredaron la pobreza impuesta por décadas de explotación.
“A los trabajadores cocolos de las plantaciones cañeras, al igual que a los braceros inmigrantes haitianos, también les niegan pensiones, seguro médico, viviendas y otros derechos fundamentales. El Estado dominicano ha cometido crímenes de lesa humanidad contra los trabajadores cañeros porque continúan obligándolos al trabajo forzoso”, denunció Jesús Núñez, Coordinador Nacional de la Unión de Trabajadores Cañeros de los Bateyes.
La protesta del 8 de julio
Este martes, las familias cañeras levantarán sus voces una vez más para exigir justicia. La protesta no solo busca soluciones inmediatas, sino que es un grito colectivo para que la sociedad dominicana reconozca la deuda moral y económica con quienes han hecho posible la industria azucarera.
La cita es este 8 de julio a partir de las 10:00 de la mañana frente al Palacio Nacional.
La movilización es respaldada por organizaciones populares que denuncian el abandono estatal y la indiferencia oficial frente al sufrimiento de los más humildes.
Porque sin justicia para los cañeros, no hay democracia para el pueblo.
Para más información y cobertura del evento, seguir a la Coordinadora Popular Nacional y la Unión de Trabajadores Cañeros en sus plataformas.



