Organizaciones políticas y sociales dominicanas denuncian la presencia militar de Estados Unidos en el Caribe y reafirman el derecho de los pueblos a la paz, la soberanía y la autodeterminación.
Por la Redacción
Revista Dominicana
SANTO DOMINGO, 25 de octubre de 2025. —
Desde la República Dominicana, una amplia coalición de organizaciones políticas, sociales y populares ha levantado su voz en defensa de la paz en el Caribe y de la soberanía de los pueblos latinoamericanos, tras la reciente decisión del expresidente estadounidense Donald Trump de desplegar el portaaviones USS Gerald R. Ford y un conjunto de naves de guerra en aguas caribeñas.
En un enérgico manifiesto titulado “Defendamos la paz en el Caribe: ¡¡Fuera la fuerza militar de Trump y su política de guerra del Caribe!!”, las organizaciones firmantes califican la medida como “una amenaza imperialista” que pone en riesgo la estabilidad de toda la región y atenta contra el principio del Caribe como Zona de Paz, proclamado por la CELAC.
El documento denuncia que la operación, presentada bajo el pretexto de una “campaña antidrogas”, es en realidad parte de una estrategia geopolítica de dominación y saqueo. Según el texto, Washington “utiliza el discurso del combate al narcotráfico para encubrir su política de guerra, dominación neo-colonial y control de los recursos naturales, en especial los de Venezuela”.
Las organizaciones dominicanas —entre ellas el Movimiento Caamañista (MC), el Movimiento Popular Dominicano (MPD), el Partido Comunista del Trabajo (PCT), el Frente Amplio (FA), el Partido Patria Para Todos (PPT) y la Asamblea de los Pueblos del Caribe— sostienen que este despliegue militar no busca la seguridad regional, sino reinstalar la hegemonía estadounidense sobre América Latina.
Condena a la sumisión y solidaridad con los pueblos libres
El manifiesto también señala con dureza la actitud de la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, por plegarse a las órdenes de Washington. Las organizaciones la acusan de “traicionar la solidaridad histórica entre los pueblos caribeños” y de “romper el principio de unidad regional al permitir el uso de las aguas del Caribe para una nueva agresión imperial”.
Asimismo, los firmantes expresan su solidaridad con el presidente Gustavo Petro, víctima —según el documento— de “sanciones injustas” impuestas por los Estados Unidos como castigo a su postura soberana, su defensa del pueblo palestino y su rechazo a las ejecuciones extrajudiciales de pescadores cometidas por fuerzas estadounidenses en aguas caribeñas.
El Caribe, trinchera de dignidad
El texto concluye con una advertencia histórica: “El Caribe jamás debe ser escenario de guerra ni de sometimiento, y si la guerra es impuesta, será la tumba del decadente imperio del norte.”
Los movimientos dominicanos exigen el retiro inmediato de los buques, submarinos nucleares y portaaviones estadounidenses y llaman a fortalecer la unidad de los pueblos frente a la amenaza imperial.
El manifiesto termina con una consigna que retumba en toda la región:
“¡Venezuela no está sola!
¡Fuera las tropas de EE.UU. del Caribe!
¡El Caribe seguirá siendo Zona de Paz!
#YanquisGoHome”



